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Exteres Hriddel III

Jueves, enero 2, 2014

þawyrdeswegas

La solución propuesta para el pasado acertijo II es muy similar a la respuesta del acertijo I, de hecho estos primeros tres acertijos de forma general se les ha propuesto la misma solución de “una tormenta“; aunque en específico el acertijo II da la idea de una inundación (flod) más que de la tormenta misma, incluso se ha establecido que probablemente se pudiese referir al fenómeno de un maremoto como el responsable de la inundación descrita en el acertijo.

El siguiente acertijo número III es sensiblemente más extenso que sus predecesores, y como ya se ha mencionado, la solución igualmente es la de una tormenta (storm), sin embargo la riqueza de este acertijo III no recae tanto en la respuesta, sino en la intensidad y belleza lírica de las metáforas, y en la puntualidad del seguimiento lógico que describe desde la generación, hasta el final de la tormenta. Cabe señalar que aunque estos acertijos fueron escritos en una etapa cristiana de los pueblos anglosajones, no escapan a las tradiciones pre-cristianas de donde son originales, y de alguna manera muchas metáforas y descripciones bien podrían sugerir claramente elementos de tipo heathen, como por ejemplo “el señor verdarero que cae desde la lluvia”, refieriéndose como metáfora al relámpago, y por ende a la personificación del mismo Þunor. Un elemento más es la mención de Frea, que lingüísticamente significa “Señor” y que se utilizaba para refereirse a Ing; en la lengua anglosajona las terminaciones con las vocales -a(), -ea() se refieren a género másculino, mientras que las terminaciones -e(ᛖ ), -eo(ᛇ) se refieren generalmente al género femenino, de esta manera Frea (Frey en n.a.) es “Señor” y Freo (Freyja en n.a.) es “Señora”, ambos nombres correspondientes a los ancestros Wanes (Vanir en n.a.). Otro aspecto curioso que se puede encontrar en este acertijo (y que otros textos anglosajones lo describen igualmente) es la idea que se tenía de que las tormentas se gestaban en la profundidad de la tierra, y en algún momento esa fuerza devastadora se elevaba a los cielos formando las nubes y luego cayendo de nuevo a la tierra, y es precisamente lo que el acertijo describe al principio, es curioso que el mecanismo descrito no esté muy lejos del mecanismo real del ciclo de las lluvias. En otro ámbito la misma descripción incial del acertijo (y considerando que menciona a Ing-Frea) se puediese pensar como la gestación de un árbol, desde que se siembra la semilla, hasta que irremediablemente el árbol crece, y con su fuerza incluso pudiese destruir lo que se encuetre a su paso.

El acertijo III del libro de Exeter dice así (debido a la extensión del acertijo, se incluye una numeración de versos, misma que no está presente en el manuscrito original):

Hwilum mec min frea fæste genearwað,
sendeð þonne under salwonges
bearm þone bradan, & on bid wriceð,
þrafað on þystrum þrymma sumne,
5
hæste on enge, þær me heord siteð
hruse on hrycge. Nah ic hwyrftweges
of þam aglace, ac ic eþelstol
hæleþa hrere; hornsalu wagiað,
wera wicstede, weallas beofiað,
10
steape ofer stiwitum. Stille þynceð
lyft ofer londe & lagu swige,
oþþæt ic of enge up aþringe,
efne swa mec wisaþ se mec wræde on
æt frumsceafte furþum legde,
15
bende & clomme, þæt ic onbugan ne mot
of þæs gewealde þe me wegas tæcneð.
Hwilum ic sceal ufan yþa wregan,
streamas styrgan & to staþe þywan
flintgrægne flod. Famig winneð
20
wæg wið wealle, wonn ariseð
dun ofer dype; hyre deorc on last,
eare geblonden, oþer fereð,
þæt hy gemittað mearclonde neah
hea hlincas. þær bið hlud wudu,
25
brimgiesta breahtm, bidað stille
stealc stanhleoþu streamgewinnes,
hopgehnastes, þonne heah geþring
on cleofu crydeþ. þær bið ceole wen
sliþre sæcce, gif hine sæ byreð
30
on þa grimman tid, gæsta fulne,
þæt he scyle rice birofen weorþan,
feore bifohten fæmig ridan
yþa hrycgum. þær bið egsa sum
ældum geywed, þara þe ic hyran sceal
35
strong on stiðweg. Hwa gestilleð þæt?
Hwilum ic þurhræse, þæt me on bæce rideð
won wægfatu, wide toþringe
lagustreama full, hwilum læte eft
slupan tosomne. Se bið swega mæst,
40
breahtma ofer burgum, & gebreca hludast,
þonne scearp cymeð sceo wiþ oþrum,
ecg wið ecge; earpan gesceafte
fus ofer folcum fyre swætað,
blacan lige, & gebrecu ferað
45
deorc ofer dryhtum gedyne micle,
farað feohtende, feallan lætað
sweart sumsendu seaw of bosme,
wætan of wombe. Winnende fareð
atol eoredþreat, egsa astigeð,
50
micel modþrea monna cynne,
brogan on burgum, þonne blace scotiað
scriþende scin scearpum wæpnum.
Dol him ne ondrædeð ða deaðsperu,
swylteð hwæþre, gif him soð meotud
55
on geryhtu þurh regn ufan
of gestune læteð stræle fleogan,
farende flan. Fea þæt gedygað,
þara þe geræceð rynegiestes wæpen.
Ic þæs orleges or anstelle,
60
þonne gewite wolcengehnaste
þurh geþræc þringan þrimme micle
ofer byrnan bosm. Biersteð hlude
heah hloðgecrod; þonne hnige eft
under lyfte helm londe near,
65
& me on hrycg hlade þæt ic habban sceal,
meahtum gemagnad mines frean.
Swa ic þrymful þeow þragum winne,
hwilum under eorþan, hwilum yþa sceal
hean underhnigan, hwilum holm ufan
70
streamas styrge, hwilum stige up,
wolcnfare wrege, wide fere
swift & swiþfeorm. Saga hwæt ic hatte,
oþþe hwa mec rære, þonne ic restan ne mot,
oþþe hwa mec stæðþe, þonne ic stille beom:&

_____

A veces mi señor fuertemente me ata
y me envía debajo de la tierra
de los fértiles campos, y ahí he de esperar,
me confina en la oscuridad donde valientemente aguardo,
5
en mi duro aprisionamiento, ahí mi cautiverio lo sobrellevo,
con la tierra mis espaldas. Sin yo poder escapar
de esa opresión; pero los hogares de los héroes
yo hago mover, los grandes salones yo hago temblar,
las paredes de las hogares, yo hago agitar,
10
sobre sus habitantes. El cielo se extiende
apacible sobre la tierra y el agua tranquila,
hasta que yo del confinamiento emergo,
como me ha sido designado, por el que desde
un inicio me ha aprisionado,
15
atado y dispuesto, y así no podré librarme
del poder que guía mi propio camino.
A veces desde arriba desato las olas,
remuevo los torrentes y llevo grises pedruscos
e inundaciones a los lugares. Formo espuma en las olas
20
en su camino contra las paredes, el sombrío ambiente se eleva,
la duna sobre la profundidad, trae la oscuridad detrás,
que se mezcla con el mar, una vez más,
así ellos se encuentran, ahí por la marca del océano
en las altas crestas. Entonces se vuelve bulliciosa
25
la nave de madera y así su tripulación, con calma esperan
los empinados riscos, la lucha de las aguas,
las rompientes olas, cuando la violencia aumenta
en multitudes sobre las rocas. Ahí estará la quilla
sufriendo atroz batalla, si el mar la levanta
30
en ese momento tan funesto, lleno de muertos,
y así descarga su furia, arrebatando sus riquezas,
los seres luchan, montando la espuma
a espaldas de las olas. Entonces el horror será
revelado a los hombres, y así lo habré de hacer
35
fuerte en mi fiero andar. ¿Quién permanece ante eso?
A veces me apresuro, soy yo quien cabalga
sobre las pálidas nubes, esparciendo ampliamente el agua corriente, en ocasiones les permito
juntarse y reunirse. Grandioso siempre es el estruendo,
40
el bramido sobre las ciudades, y el más profundo tronido,
cuando agudamente colisiona una nube contra otra,
filo contra filo; oscuro destino
se cierne sobre la gente, sudor de fuego,
desastre luminoso, y ruido terrorífico
45
la oscuridad sobre las naciones, con un clamor en aumento,
la lucha va en camino, entonces caerán irremediablemente,
oscuros torrentes de lluvia se desparraman de sus capullos,
la humedad naciente del oscuro vientre. La lucha entonces se mueve
la terrible compañía, el horror asciende
50
el inmenso miedo en todos los hombres,
terror en las ciudades, cuando luminosos disparos descienden
el resplandeciente espíritu con afiladas armas.
Tonto es aquel que no le teme a estas flechas de la muerte,
Y muere de cualquier manera, si el verdadero señor
55
cae desde la lluvia, directamente del cielo
partiendo en remolinos, vuelan los proyectiles,
en camino van las flechas. Pocos escapan a esto,
aquellos son alcanzados por las armas de la cruel tempestad.
Yo permanezco en el frente de esta batalla,
60
cuando manipulo las colisiones de nubes
Y entonces avanzar através de esa multitud, con gran fuerza
sobre los senos ardientes. Rompe el estruendo
altas tempestades formadas, entonces miro hacia abajo
más allá del manto del cielo, cerca de la tierra,
65
y sobre mi espalda cargo, aquello que debo portar,
comandando por la fuerza de mi señor.
Así como servidor que soy, peleo por momentos,
a veces bajo la tierra, a veces en las profundidades
quebrantando bajo las olas, a veces sobre las aguas
70
levanto las corrientes, mientras las desvío,
formando nubes, amplio es mi paso
rápido y violento. Di como me llamo,
o quién me levanta, cuando no puedo descansar,
o quién me aplaca, cuando estoy quieto.

Exeteres Hriddel III