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Archive for the ‘Tradición’ Category

Les invitamos a leer el libro que realizamos acerca de lo que es Fyrn Sidu y Heathenismo, y una perspectiva de como llevar a la práctica su reconstrucción en la actualidad. La obra se está publicando bajo el esquema de Creative Commons BYNCSA, por lo que puede ser compartida, distribuida y usada de referencia libremente sin fines comerciales.

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Winterfylleþ significa en lengua anglosajona: “la caída del Invierno” o “la llegada del invierno”. De acuerdo a la descriptiva del monje anglosajón Bæda (672-735), él lo equipara en el calendario Juliano como el mes de “octubre”, si embargo debido al error propio del ajuste calendárico entre ambos sistemas (el romano y el germánico) y a que la intención de Bæda de alguna forma era uniformar el calendario heathen anglosajón con el calendario cristiano, en reconstrucciones más precisas se estima que pudo haber correspondido a la segunda lunación después del equinoccio de otoño, o bien, al punto solar intermedio entre el equinoccio autumnal y el solsticio invernal, que en fechas gregorianas actuales cae alrededor del 6 o 7 de noviembre (hemisferio norte); en la reconstrucción utilizada aquí, se tomará esta fecha solar como referencia, que en este ciclo acontencerá el día 7 de noviembre a las 6:00 horas (GMT -6), del calendario gregoriano. Es importante aclarar que las celebraciones reconstruccionistas heathen anglosajonas toman como base distintos aspectos estacionales y así se establecen “marcas” determinadas por la misma naturaleza (solar o lunar mayormente), más no hay una fecha del calendario específica o “registrada ancestralmente” para que un Symbel se lleve al cabo.

La celebración o Symbel de Winterfylleþ también es referida en el ámbito de reconstrucción anglosajona como la “Tercer Cosecha” (Þridda Æcern) o la “Cosecha de Sangre” (Blodes Hærfest), esto debido a que Winterfylleþ marca el momento en que todo se preparaba mientras el invierno comienza, las últimas cosechas de frutos y granos ya estaban almacenadas y listas para abastecer el sustento durante la época del duro frío que llegaba. El invierno en los lugares de donde es original esta tradición es un momento muy crudo, donde todo parece morir y el alimento obviamente se hacía escaso; debido a este mismo clima, mucho del ganado moriría irremediablemente durante el trascurso del invierno, ya fuese por hambre o por el inclemente frío, sobre todo los animales que eran muy jóvenes, muy viejos o estaban débiles. Para evitar que el ganado tuviese que atravesar por dicho suplicio que los conduciría muy probablemente a una muerte segura, se les honraba dándoles muerte en esta época, y su carne era procesada para servir como sustento durante el invierno, de ahí el nombre de la “Cosecha de Sangre”. Es importante aclarar que esta práctica de sacrificio del ganado no es exclusiva de los pueblos germánicos, en general los pueblos de Europa lo tenían que hacer como un acto necesario de supervivencia ante el invierno, pero que fue tomando un significado cultural propio en cada pueblo.

En tiempos modernos, estas referencias parecerían ser muy lejanas, tomadas de cuentos de hadas o leyendas medievales ya que en la actualidad muy difícilmente percibimos al invierno como algo mortal, debido a que el avance tecnológico nos permite continuar viviendo en la comodidad, aún cuando la naturaleza en estado salvaje parezca morir durante el invierno. Hoy en día en las grandes poblaciones y sociedades nadie se preocupa por lo que va a comer durante la época invernal, y esta comodidad nos permite vivir en una eterna cosecha de abudancia, sustentada por el poder tecnológico y económico; desgracidamente por esa misma razón se suele perder de vista la sucesión natural y la importancia del invierno como portador de muerte. Actualmente casi ya no se rinde honor al espíritu mismo de la muerte, las sociedades e idiosincracia modernas ven a la muerte como algo adverso y siempre se evita su mera mención, a menos que sea como un instrumento para infundir miedo o terror. Se ha perdido en general el contacto en conciencia con la muerte, y por lo tanto ya no se honra más, sino en general se le teme como algo “malévolo” o incluso se le satiriza. Así en la actualidad celebraciones estacionales como Wynterfylleþ pierden su más ancestral sentido, dando paso a otras tradiciones que son deformadas con la intención mercantilista a lo largo del mundo.

Para los que practicamos cualquier forma de heathenismo, la muerte es simplemente la contraparte natural de la vida, no hay nada “malo” en ella, sino que es parte del propio mecanismo de la eterna renovación de los ciclos. Wynterfylleþ precisamentre es una celebración que honra a ese espíritu destructor que se ve manifestado de manera natural con la época invernal y que incluso algunas figuras tradicionales le brindan animismo con el concepto de la Wildhunt (cacería salvaje). La mítica figura de la Wildhunt es real cuando los árboles pierden sus hojas y parecen morir, cuando los helados vientos del norte congelan la tierra y las hierbas caen marchitas ante el poder del invierno. En algunas reconstrucciones calendáricas, Winterfylleþ es el primer Symbel del ciclo anual que se celebra después del inicio de este, que sucedió en la Haligtid (Época Sagrada) o Hærfesttid (Época de Cosecha), tal vez porque para los pueblos germánicos era muy claro el concepto de que para poder comprender a la vida, primero es necesario poder comprender a la muerte, y eso se vería reflejado en su concepción del ciclo solar.

Para el heathenismo cada celebración que se realiza en cualquier época del año es un buen momento para honrar y convivir con los ancestros, la misma esencia del Symbel se basa en ello, donde hay un brindis y los cuernos chocan llenos de hidromiel o se comparte el banquete, ahí siempre estarán presentes los ancestros compartiendo de nuestra mesa el alimento y la bebida. Lo que especialmente se honra en la época de Wintefylleþ, más allá del respeto cotidiano que debe existir a los ancestros, es el respeto y comprensión de la muerte misma, como parte natural y esencial de la vida.

Mæg eower hyrnas ful meoda beoþ! Great Winterfylleþ!

¡Qué sus cuernos siempre estén llenos de hidromiel! ¡Magnífico Winterfylleþ!

Winterfylleþ

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Anglo Saxon Sutton Hoo Bucklet

  • Las Nobles Virtudes

En las reconstrucciones actuales de tradiciones tipo ‘heathen’ es muy común referirse a las “Nueve Nobles Virtudes”, o simplemente “Nobles Virtudes” (ya que aunque el número de estas suele variar de acuerdo a la corriente ‘heathen’ de la que se hable, en general se definen nueve por guardar este símbolismo numérico representativo de las culturas de origen germánico).Dichas virtudes no son otra cosa que un resumen tópico de aspectos de la moral y ética germánica-tradicional de índole general, de alguna manera brindan una pauta de lo que es deseable en los seres humanos para conquistar el honor ante los hombres y ancestros.
A diferencia de lo que se podría pensar si se hablase de una institución religiosa dogmática, las “Nobles Virtudes” no son mandamientoso reglas a seguir, no son otorgadas a los seres humanos en un carácter místico ni como una ley divina a cumplir, sino son un resumen derivado de la ética contenida en la literatura de origen germánico (generalmente en poemas épicos), razón por la cual la denominación de dichas virtudes puede variar de acuerdo a la interpretación y al origen literario de la cual se desprendan. Por mencionar un ejemplo, se observa un fragmento del poema escrito en n.a. «Havamal»:

«Mildir, fræknir» Los generosos y valientes
«menn bazt lifa,» hombres viven mejor,
«sjaldan sut ala;» aunque a veces ellos cargen con la tristeza;
«en osnjallr maðr» pero el hombre de mente vulgar
«uggir hotvetna,» le teme a todo,
«sytir æglöggr viðgjöfum.» el miserable desconfía hasta de los regalos.

Bajo un análisis rápido del contenido literario, se pueden hacer notar los conceptos de “generosidad” y “valentía” como virtudes deseables en los hombres, aunque este pequeño fragmento se podría analizar tan profundamente como se desee bajo distintos puntos de vista, esta ejemplificación es suficiente para entender el ámbito de donde se desprenden las “Nobles Virtudes”.
La primera mención de las “Nueve Nobles Virtudes” se encuentra en el “Rito Odinista”, dadas por John Yeowell y John Gibbs-Bailey en 1970, a partir de ahí cada corriente ‘heathen’ (incluso a nivel de clan) ha adoptado las propias variantes. Las virtudes mencionadas por el “Rito Odinista” son: coraje, veracidad, honor, fidelidad, disciplina, hospitalidad, independencia, trabajo y perseverancia. A esta lista se pueden añadir o intercambiar otras como: respeto, inteligencia, valor, mesura, tenacidad, etcétera.
Nuevamente se hace hincapié en que las “Nobles Virtudes” se adoptan por convicción personal en el camino de la tradición ‘heathen’, nunca por imposición o por normatividad dogmática, y son una guía para lograr la práctica honorable del ser y la trascendencia espiritual.

  • El Alma

De la misma manera en la actualidad sea ha denominado “esquema germánico del alma” („Sawol“ o „Ferþloca“ por sus denominaciones en a.s.) a la concepción de la integridad del ser, y que al igual que las “Nobles Virtudes”, es un resumen tópico de la concepción del “alma” desde un punto de vista germánico tradicional. Si bien tal esquema no se encuentra explícito en ninguna fuente histórica, si lo están sus elementos o partes que la conforman, y se mencionan como conceptos importantes dentro de la construcción del honor en el ser humano. De igual manera están presentes las referencias lingüísticas acerca de estos constituyentes del alma, e incluso se animan en criaturas mitológicas, como es el caso de los cuervos y lobos de «Oðinn» descritos en las eddas nórdicas.
Al igual que en el caso de las “Nobles Virtudes”, las partes conceptuales del alma no son otrogadas de forma divina ni en un proceso místico al hombre, cada ser viviente es un alma por sí mismo, y al contrario de lo que la corriente monoteísta del cristianismo ha aportado a la cultura occidental, el cuerpo carnal es parte vital del alma y no son dos entidades separadas. De la misma forma, la denominación de los constituyentes del alma dependerán de la fuente literaria y la autoría de la reconstrucción tradicional. De manera general y para dar coherencia con el simbolismo númerico, se han establecido nueve las partes del alma, y a falta de una convención en la traducción al idioma español, se referirán usualmente a su denominación original en lengua anglosajona. Estas partes se pueden definir como: el cuerpo físico („lic“), la razón („hyge“), la memoria („myne“), el deseo („willa“), la pasión („wod“), el ánimo („mod“), la fuerza espiritual („mægen“), la delimitación del ser („hama“) y el espíritu de poder („fætian“ o „fæcce“).
Probablemente existan relaciones y similitudes de estos conceptos con otros de diversas tradiciones espirituales, es muy común tratar de “explicarlos” bajo distintas concepciones preestablecidas, tales como “animal de poder” o el mismo concepto de “aura”, sin embargo no se debe perder de vista que estos conceptos son originados en un ámbito ‘heathen’ y finalmente la integridad de su entendimiento atiende a la cultura germánica, aunque se puedan equiparar con otros conceptos de otras tradiciones espirituales.

  • El Poema del Vagabundo

Mientras que la trascripción de la Edda Poética (texto muy importante para el ‘heathen’) se sitúa históricamente en la Islandia del siglo XIII e.c., existen otras fuentes literarias que reflejan las tradiciones germánicas de los distintos pueblos que comparten el mismo origen. El poema intitulado „Eardstapa“ (El Vagabundo) corresponde al cuerpo literario anglosajón, transcrito en Inglaterra hacia el siglo X e.c. Si bien se podría pensar que “El Vagabundo” es más antiguo que la ‘Edda Poética’, esto resultaría muy relativo, ya que se está hablando del momento histórico en que dichos poemas se trascriben, sin embargo, su autoría es mucho más antigua ya que obedecen a la tradición oral de los pueblos germánicos, y por lo mismo no se puede establecer en que momento dichos poemas son creados, lo único que se puede afirmar es el momento en que son transcritos por la pluma de los monjes cristianos y que gracias a ello perduran hasta nuestros días, como un mínimo fragmento del que seguramente sería un gran acervo poético germánico, desgraciadamente hoy perdido en las nieblas del tiempo.
Aunque no es objetivo de este artículo el señalar las similitudes literarias entre el «Havamal» y „Eardstapa“ (aunque los tópicos principales en ambos poemas sean totalmente distintos), es imperante mencionar el hecho de cómo algunas ideas de ambos poemas se entrelazan formando un eco a coro que hace patente las voces de los ancestros comunes. El Vagabundo narra la tragedia de un hombre que ha perdido a su clan, y como se dedica a vagar por todo „Middangeard“ (Tierra Media) en busca de consuelo al no tener señor a quien ofrecer sus servicios, ni del cual recibir sus gracias, y así enfrentar el hecho de haber perdido a su familia y amigos. En la atmósfera de tristeza y melancolía que el poema va creando, saltan como luces de esperanza conceptos que revelan la ética germánica, y como el ser humano a pesar de vivir la desgracia más grande, siempre puede sobreponerse a ello.
Desde un punto de vista más enfocado hacia la tradición ‘heathen’, El Vagabundo se ha tomado como una alegoría al mismo „Woden“ («Oðinn»), conocido también como “El Vagabundo”, de alguna forma el poema es la contraparte del Señor de la guerra y ahora muestra otro tipo de batalla, que se libra al enfrentarse ante el camino de la sabiduría y reflexión al observar y preguntarse por tantas cosas que suceden en esta Tierra Media, para finalmente ser capaz de conquistar el honor.
El Vagabundo ha servido de base e inspiración para creaciones literarias contemporáneas, por mencionar solo un ejemplo, se encuentran varios poemas contenidos en la obra de J.R.R. Tolkien, en específico en “El Señor de los Anillos” donde encontramos el poema que el personaje de ‘Aragorn’ recita acerca del pueblo de ‘Rohan’, cuyos versos son muy parecidos a un fragmento del mismo „Eardstapa“.

  • Analizando al Vagabundo

Hacer un análisis profundo de los conceptos, la lírica y la lingüística usada en el poema, va mucho más allá de la intención de este artículo, y tan solo se harán notar los pasajes donde es evidente la mención que tiene relación directa con las “Nobles Virtudes” o el alma. Las palabras de apertura de El Vagabundo dicen así:

Oft him anhaga are gebideþ,
metudes miltse, þeah þe he mod cearig…
A menudo el ser solitario conquista al honor,
y la gracia del destino, a través de que su propio ánimo se
ensombrezca…

La palabra anglosajona „ar“ („are“ en su declinación dativa) bien se podría traducir como “honor” en el más amplio entendimiento de este como el conjunto de cualidades éticas que un ser humano debe poseer para ganar el respeto de hombres y ancestros. Honor e incluso respeto entonces serían las virtudes que abren el poema, pero asímismo menciona el hecho de que dichas virtudes deben ser conquistadas y que el camino para ello no es precisamente algo fácil. La palabra „Ar” bien entonces podría resumir en un solo concepto el propósito de las “Nobles Virtudes”.
La mención de la palabra „metudes“ es interesante, y aunque se ha traducido al contexto occidental actual como “creador” o “dios”, bajo una visión más tradicional se refiere a la manera o “método” en que el destino se va desenvolviendo, de alguna manera es un concepto muy relacionado con el mismo „wyrd“ (tejido del universo o del destino) que se menciona varias veces a lo largo del escrito. De acuerdo al poema, el hecho de trabajar en forjar el propio honor virtuoso es la llave para poder conquistar el mismo destino o „Wyrd“.

*

Ic to soþe wat þæt byþ in eorle indryhten þeaw,
þæt he his ferðlocan fæste binde,
healdne his hordcofan, hycge swa he wille.
Yo en verdad sé que siempre existirá en el hombre una noble costumbre,
que él su alma mantenga firme refrenando su pecho,
y así piense entonces lo que desea.

En este fragmento se menciona explícitamente „Indryhten þeaw” que bien se podría traducir al español como “una noble costumbre” o “una noble virtud”. Ahondando más en la lingüística resulta que la palabra „Indryhten“ se refiere al carácter del hombre que es el General de los ejércitos, es un guerrero forjado en la batalla que posee la sabiduría necesaria para ser líder y guiar hacia la victoria. La “noble virtud” aquí mencionada se refiere precisamente a conquistar la victoria mediante la sabiduría y el enfrentamiento, y dicho enfrentamiento no precisamente debe ser de carácter bélico.
De igual manera se hace mención directa a dos partes del alma: „hyge“ (razón) y „willa“ (deseo). El consejo que brinda El Vagabundo es que el hombre noble („dryhten“) debe refrenar las emociones inmediatas que se agolpan en el resonar de su pecho, manteniendo su alma firme y de esta manera utilizar la razón para definir lo que desea lograr. De alguna forma se expone a la razón y al deseo, como elementos que se deben equilibrar mutuamente para lograr la integridad del ser. Varias virtudes explícitas se podrían relacionar con este fragmento, como por ejemplo: coraje, tenacidad o mesura.
Es interesante como el lenguaje por si mismo puede ir relacionando a otros niveles algunos aspectos mitológicos generales de las tradiciones germánicas, en este caso la palabra anglosajona „Hyge“ equivale al vocablo «Hugin», nombre mencionado en las eddas como uno de los cuervos de «Oðinn» („Woden“).

*

Ne mæg werig mod wyrde wiðstondan,
ne se hreo hyge helpe gefremman.
Ningún ánimo preocupado se puede enfrentar al Wyrd,
ni tampoco la razón perturbada ayudará a realizar algo de provecho.

Este par de líneas menciona de nueva cuenta dos partes del alma: „mod“ (ánimo) y „hyge“ (razón). Asimismo se refiere al concepto de „Wyrd“, y como es importante mantener un ánimo óptimo para enfrentar a la vida misma. De algún modo la razón („hyge“) se marca como algo fundamental donde radica la clave para lograr consolidar los hechos.
Los conceptos de coraje e inteligencia como virtudes necesarias igualmente pueden relacionarse, pero más allá de la lista de virtudes, se habla de un “buen ánimo”. Un concepto que se hace presente (incluso conocido en la cultura popular) acerca de estas culturas, es su espíritu de celebración, la disposición de siempre estar alegre y con buen ánimo, aunque curiosamente no forma parte de la lista de las nobles virtudes, resulta ser un rasgo característico como una parte fundamental del alma, el hecho de conservar el buen ánimo y el espíritu de celebración. Teinendo un ánimo fortalecido es como se puede enfrentar y construir al mismo „Wyrd“.

*

…þonne sorg ond slæp somod ætgædre
earmne anhogan oft gebindað.
…cuando la tristeza y la pereza se juntan
a menudo aprisionan al ser solitario.

Aquí en lugar de citar explíticamente alguna virtud, se hace todo lo contrario, se citan conceptos adversos. Si bien no se podría declarar una visión dualista de “virtud”y “vicio” bajo la concepción germánica, de alguna manera la característica de adversidad en los conceptos de tristeza y pereza se hacen notar como algo no deseable, por el hecho de que hacen cautivo a aquel que las lleva como forma de vida. Esto bien puede contraponer las virtudes de “independencia” y “trabajo” por ejemplo.

*

Þinceð him on mode þæt he his mondryhten
clyppe ond cysse, ond on cneolecge
honda ond heafod, swa he hwilum
ær in geardagum giefstolas breac.
El piensa en lo profundo de su ánimo, que arrodillado
ante su señor lo besa y abraza
en las manos y la cabeza, y añora como él
en los días de antaño disfrutó el lugar de honor.

Pareciera que de forma directa no se pudiera relacionar ninguna virtud con estos pasados versos, sin embargo la carga emotiva que expresa tiene que ver con el hecho de pertenecer a un clan y servir a un señor, sin lugar a duda lo coloca como un aspecto más del honor. Se hace patente la unión fraternal entre los miembros de una comunidad, en donde el clan entero se entiende como una gran familia. El honor se logra en conjunto con el clan. El „mod“ de nueva cuenta aparece mecionado, e igualmente más adelante reaparecer en el siguiente verso:

Sorg bið geniwad, þonne maga gemynd mod geondhweorfeð…
El dolor siempre se renovará, cuando el recuerdo de los seres amados
sucede en el ánimo…

El „mod“ (ánimo) pareciera que puede influir en buen grado la constitución del individuo, de hecho conceptualmente es la forma en como se conforman las demás partes del alma. En el „mod“ se puede experimentar la felicidad o tristeza por igual, y con ello entender la propia realidad de acuerdo al estado del ánimo. Otro aspecto que aparece de la mano con el „mod“ es el acto de recordar („gemynd“), que va ligado directamente con „myne“ (memoria), influyendo directamente en aquel, tal y como lo diría el dicho popular “recordar es volver a vivir”. „Myne“ corresponde al vocablo del n.a. «Muninn».

*

Forþon ic geþencan ne mæg geond þas woruld
for hwan mod sefan min ne gesweorce,
þonne ic eorla lif eal geondþence…
En consecuencia no he pensado en mi fuerza espiritual a lo largo del
mundo
por quien mi ánimo no se ha ensombrecido,
cuando pondero la vida de todos los hombres…

El aspecto del pensamiento profundo y el análisis sin duda se relaciona evidentemente con las virtudes de la veracidad y la inteligencia. Al mismo tiempo se mencionan las partes del „mægen“ y de nueva cuenta al „mod“, actuando de alguna forma en una “dualidad”. Mientras que por un lado pareciera que la fuerza espiritual se ve mermada, menguando así la capacidad de influir e interacturar con el mundo y el destino; por el otro lado el ánimo se encarga de mantener la fuerza de integridad, y de esta manera poder comprender las situaciones mediante el „hyge“, que aunque el poema no lo dice explícitamente, es donde se realizan los procesos de análisis y pensamiento.
Así „Hyge“ abre la conciencia de entenderse como un ser parte de los demás, y precisamente por el hecho de transitar el camino del exilio y la soledad, puede ponderar la vida de los hombres en general.

*

Wita sceal geþyldig, ne sceal no to hatheort,
ne to hrædwyrde, ne to wac wiga
ne to wan hydig, ne to forht,
ne to fægen, ne to feohgifre,
ne næfre gielpes to georn ær he geare cunne.
Un hombre sabio debe ser paciente, no debe ser ni tan impulsivo,
ni tan precipitado en hablar, ni cobarde,
ni tan falto de modestia, ni tan temeroso,
ni tan despreocupado, ni tan avaricioso,
ni nunca tan ávido de gloria, antes que él efectivamente sepa que puede
lograrla.

Indudablemente este fragmento del poema se puede considerar como algo parecido a un “código de ética” del hombre que busca ser sabio („Wita“), pero de ningún modo estas recomendaciones se convierten en dogmas o leyes. Es comúnmente conocida la forma bravía y hasta imprudente e impulsiva con que algunas sagas germánicas describen a sus héroes, sin embargo se encuentra en contraste que aquí (y en otros textos tradicionales, incluso en el mismo «Havamal») se hace referencia a la premeditación de las acciones. No se niega la necesidad de actuar con valor, coraje e incluso arrogancia, sino lo que plantea El Vagabundo es la necesidad de mesurarlas de acuerdo con lo que se es uno mismo y a lo que se enfrenta.
Virtudes conocidas e incluidas en la lista original del Rito Odinista saltan a la vista, por ejemplo: coraje, honor o perseverancia. Pero el poema va más allá y agrega otras igualmente importantes, como podrían ser: paciencia, mesura, inteligencia y conocimiento de si mismo.

*

Beorn sceal gebidan þonne he beot spriceþ,
oþþæt collen ferð cunne gearwe
hwider hreþra gehygd hweorfan wille.
Un hombre noble deberá aguardar cuando él pronuncie una
proclamación,
hasta que su orgullo sepa lo suficiente
hacia donde el deseo de su mente lo querrá destinar.

De nueva cuenta aparece la paciencia como elemento clave en el honor del sabio o del noble, si bien el término „beot spriceþ“ se puede traducir al español como “proclamación”, de igual forma se puede entender como todo aquello que el hombre pronuncia como juramento o compromiso de palabra, en el contexto germánico la palabra del ser humano está ligada enteramente al honor del mismo y faltar a ello es faltar a todo. De ahí se desprende la importancia fundamental mencionada en el poema de pensar hacia donde se desea encaminar, donde el „hyge“ y „willa“ nuevamente aparecen en conjunto, para lograr la integridad y coherencia del ser, y sobre todo clarificar el camino que se desea recorrer, ya que muchas veces la impulsividad y la pasión del momento (relacionados con el „wod“) no permiten ver claramente el verdadero destino.

*

Woriað þa winsalo, waldend licgaþ
dreame bidrorene, duguþ eal gecrong, wlonc bi wealle.
Los grandes salones se derrumban, los reyes caen
muertos por el placer, los veteranos mueren en batalla, el orgulloso se
topa con pared.

Probablemente estos versos hagan énfasis en el hecho de que el derrochar las acciones en banalidad conlleve finalmente a una destrucción estéril. El honor de algún modo tiene que ver con las acciones, pero sobre todo con el sentido fructífero que estás tienen. El Vagabundo no niega la importancia del placer, el esplendor ni la posición social del hombre, sino se enfoca de nueva cuenta en la intencionalidad de estos y muchos otros aspectos “terrenales”, para que tengan una finalidad provechosa y no sean malgastados en batallas que al final no brinden honor al hombre.
Algunas virtudes que se pudiesen relacionar son honor, trabajo y disciplina.

*

Se þonne þisne wealsteal wise geþohte,
ond þis deornce lif deope geond þenceð
frod in ferðe, feor oft gemon
wælsleahta worn ond þas word acwið:
El que entonces medita sobre estos sabios principios,
y profundo sobre esta lúgubre vida razona,
sabio es en intelecto, y aunque lejos a menudo recuerda
a las tropas asesinas y lo que dicen estas palabras:

Otra vez la sabiduría aparece como tema central de este fragmento, y hace alusión a los conceptos de „hyge“ y „myne“ como elementos primordiales del proceso para obtenerla. De alguna manera no se puede entender la razón aislada de la memoria ni viceversa, recordar y analizar son los fundamentos de la sabiduría, que cimientan al honor mismo. El procesos del pensamiento como tal requiere de la razón y la memoria, y dicha idea también es mencionada en las eddas nórdicas y es simbolizada incluso con los nombres de los cuervos de «Oðinn»: «HuginnMuninn».

*

Her bið feoh læne, her bið freond læne,
her bið mon læne, her bið mæg læne.
Eal þis eorþan gesteal idel weorþeð.
Aquí la riqueza siempre será fugaz, aquí el amigo siempre será fugaz,
aquí el hombre siempre será fugaz, aquí la familia siempre será fugaz.
Toda esta tierra se basa en razones fútiles.

Aunque este fragmento pareciera ser un eco del “código ético” mencionado anteriormente, en realidad invita de nueva cuenta a la reflexión acerca del sentido de los hechos y como el honor se enfoca hacia logros que trasciendan esta Tierra Media. De ninguna manera se califica moralmente la fugacidad terrenal de ninguno de los conceptos involucrados, sino más bien recuerda que al final en „Middangeard“ todo es cambiante, y que el honor y las virtudes se enfocan en lo hechos que puedan trascender la mera sustancia terrenal. Riqueza y seres amados son pasajeros, más no por eso dejan de ser muy importantes en su propia temporalidad. Al final todo en esta Tierra Media es renovado constantemente, y el honor busca precisamente ir más allá y también permanecer en la memoria, como una guía.

*

Swa cwæð snottor on mode
gesæt him sundor æt rune.
Til biþ se þe his treowe gehealdeþ,
ne sceal næfre his torn to rycene
beorn of his breostum acyþan,
nemþe he ær þa bote cunne,
eorl mid elne gefremman.
Así habló en verdad el sabio
en meditación, apartado en busca de consejo.
Bueno es aquel que su árbol (sus principios) conserva,
no deberá nunca su miseria tan prontamente
nacida de su vientre proclamar,
a menos que antes el remedio sepa,
el hombre con coraje debe actuar.

Este fragmento corresponde casi a la parte final del poema, el “sabio” („Snottor on mode“) se refiere literalmente a aquel que es “sabio en el ánimo” o “prudente en el ánimo” y que además se aparta en busca de consejo, literalmente „sundor æt rune“ se puede traducir como “apartado en busca de consejo” o como “apartado en la runa”, ligando de algún modo la sabiduría con el conocimiento rúnico o simplemente con el “consejo” de los ancestros.
La frase „his treowe gehealdeþ“ literalmente en español se traduce como “su árbol conserva” que en un sentido metafórico se refiere a conservar o ser fiel a los principios o “raices” propias, situándo la figura del árbol como un símbolo por demás importante dentro de la concepción germánica („Eormensyl”), que es de carácter divino y que además simboliza la relación ancestral por si mismo.
Al final se reafirma el coraje de actuar con honor, siempre buscar enfrentar y remediar cualquier situación en lugar de solo proclamar su desgracia sin enfocar una solución.

  • Referencias

Anónimo. Exeter Book (Codex Exoniensis) (S.X) Catedral de Exeter MS 3501. Inglaterra.
Anónimo Konungsbok (Codex Regius) (S.XIII) GKS 2365. Islandia.
Wodening, Swain Hammer of the Gods: Anglo-Saxon Paganism in Modern Times (2008) . Angleseaxisce Ealdriht U.S.A.
Pollington, Stephen The Mead Hall: The Festing Tradition in Anglo-Saxon England (2003). Anglo-Saxon Books. England.
Hall, J.R. Clark. A Concise Anglo-Saxon Dictionary. (1960) 4a.Edición. Cambridge U.P.

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El Alma y las Nobles Virtudes en El Vagabundo, por Hermes Saucedo Juárez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.

La palabra Wyrd procede de la lengua anglosajona, que si bien ha sido traducida en la actualidad como “destino” en el sentido fatídico debido a las interpretaciones de los antiguos poemas anglosajones, no necesariamente representa ese concepto de inevitabilidad ante un acontecimiento que ha sido marcado previamente. Wyrd es el ancestro de la palabra del inglés moderno “weird” que denota algo extraño o sobrenatural, o algo que está “fuera de lugar” y sin embargo existe, parte de esta concepción actual se relaciona con la idea original de wyrd. Tal vez la cita más significativa de wyrd en la literatura anglosajona esté dada en el poema de “El Vagabundo” (EardstapaThe Wanderer):

Wyrd byþ ful aræd!

¡El destino (wyrd) siempre se cumplirá inexorablemente!

De igual manera en el poema de Beowulf se encuentra citada la palabra wyrd múltiples veces, por ejemplo:

Gæð a wyrd swa hio scel

El destino (wyrd), ella siempre ocurrirá como debe ser.

Es interesante está última cita, ya que se contextualiza a wyrd como “hio” (hio, hie o heo significan “ella”, específicamente en género femenino), lo cual no es sorpresa ya que si se revisa la literatura nórdica se encuentran a las Nornir como a los seres de género femenino que manejan y tejen el destino de los hombres y dioses, análogamente en la lengua anglosajona las Nornir serían denominadas como las Wyrda (plural de wyrd) como las hermanas que manejan el destino, aunque sus nombres en ænglisc permanecen como un misterio ya que no quedaron registrados en la literatura, especulando por analogía lingüística pudiesen ser: Wyrd (Urðr en n.a.), Weorþend (Verðandi en n.a.) y Sculd (Skuld en n.a.). Otra cita del género femenino de wyrd se encuentra en el mismo poema del vagabundo:

Wyrd seo mære.

Wyrd, ella la honorable.

Aunque el género de la palabra original en anglosajón es femenino, por razones de contexto en este artículo nos referimos a wyrd con género neutro. Lingüísticamente weorþend proviene del verbo anglosajón weorþan  que significa “suceder” o que algo es “digno de ser o de ocurrir”. Por otra parte Sculd proviene del verbo anglosajón sculan que significa “deber ser” o “necesitar ser”, y que evolucionó al inglés actual como shall. Estas razones lingüísticas van formando la idea de lo que wyrd hubiese significado en el contexto germánico antiguo. En resumen se podrían entender a las tres Wyrda como: una la que proveé las cosas que fueron en el pasado, otra la que hace que las cosas ocurran en el presente, y finalmente la que marca la tendencia para las cosas que serán en el futuro. Sin embargo el concepto de wyrd como se mencionó con anterioridad, va más allá del determinismo de un destino fatal, y si bien las tres hermanas marcan el mecanismo y las tendencias de wyrd, hay otros elementos en juego que lo modifican igualmente.

Wyrda

Wyrda. Pintura sobre Tela. Artista: Gerardo Pozos.

La palabra “wyrd” se relaciona mucho con weorþan, y teorizando proyecciones lingüísticas se podría originar del proto-germánico “wurþ“, que da la idea de que algo sucede, pasa, gira, se desdobla, acontece. La idea de que algo va sucediendo mientras se desdobla y gira, remite a la idea del acto de hilar y tejer, concepto que va ligado íntimanete a wyrd y se encuentra mencionado en el Poema Rimado del libro de Exeter:

Me þæt wyrd gewæf, ond gewyrht forgeaf

Para mi lo que wyrd ha tejido, y los frutos de lo trabajado

Tal vez este verso integre los conceptos asociados de wyrd, entendiéndolo entonces como una red tejida  de causas y efectos, que a su vez interactúa con las decisiones y los actos realizados, para establecer el destino entrelazado de todos y cada uno de los seres, formando así la “red del wyrd” o wyrdeswebb.

De manera icónica las hermanas tejedoras Wyrda o Nornir, no solo son encontradas en la mitología germánica; basta recordar figuras similares como las Parcae romanas o a las Moirai griegas, aunque no se sabe con exactitud donde surgió el símbolo de las tejedoras ni como interactuó entre las diferentes culturas indoeuropeas.

Una concepción de Wyrd en el heathenismo actual.

Una concepción actual de wyrd en el ámbito heathen que se ha basado en estas y otras referencias tradicionales, es que wyrd es la red del universo, derivada y tejida del mismo árbol sagrado de los mundos denominado Eormensyl en anglosajón (Yggdrasil en n.a.), de alguna manera esta red es creada inicialmente por las Wyrda, pero no en una forma determinista o fatídica. Conservando la analogía del tejido, cada ser tiene su propio hilo o hebra que va interactuando con los hilos de todos los demás seres y formando al universo mismo, el hilo personal es denominado orlæg (orlög en n.a.) y si bien el orlæg es brindado inicialmente por las Wyrda y por nuestros ancestros como un legado y con una tendencia natural, el destino y las interacciones que  forme con los demás dependerá en gran medida de las decisiones que cada quien aplique, no hay diseño predestinado para ello. De alguna manera el hilo y la mecánica para tejer los hilos es provisto por las Wyrda, los patrones que surgen al tejer se forman de acuerdo a las decisiones y acciones propias y el resultado es el manto de wyrd mismo, viéndolo de esta manera  las acciones y decisiones presentes dependerán de las acciones y decisiones pasadas, y a su vez estas servirán como base para decisiones y acciones futuras, todo está conectado y relacionado. Probablemente aquí es donde opere el mecanismo fatídico de wyrd, no como un patrón o destino establecido, sino lo que está establecido irremediablemente es que toda acción tiene una consecuencia, y esas consecuencias son a su vez causas de nuevas acciones, esa sería la verdadera “inexorabilidad” de wyrd, nadie escapa a las consecuencias de sus propias acciones porque de esta manera es como se forja el orlægwyrd mismo.

El mencionar que todos estamos conectados en wyrd resulta mucho más complejo que la simple y romántica idea de que todos somos parte de lo mismo, esto es cierto; pero también es cierto que wyrd es de una dimensión inmesurable y para nuestras conciencias y manifestaciones limitadas en Middangeard, el tener la capacidad de visualizar en un amplio rango a wyrd resulta tarea complicada. Nuestro orlæg se origina de nuestro legado ancestral y tiene una tendencia “natural”, así se relaciona directamente con lo que convivimos cotidianamente, y en un ritmo decreciente e indirecto con todo lo demás, pero al final todo está interconectado. Tomemos por ejemplo a un alga microscópica en medio del Océano Pacífico, si bien estamos conectados nosotros y dicha alga mediante wyrd, difícilmente las acciones que ocurran con esa alga impactaran de manera significativa con nuestro propio orlæg y viceversa, sin embargo no deja de ser cierto que lo que suceda con esa alga tiene una repercusión en menor o mayor grado dentro de todo wyrd y esa repercusión, se va trasmitiendo a lo largo del tejido mismo en una cadena de efectos, como vibración a lo largo de una telaraña. También resulta cierto que en este momento y lugar la repercursión es mínima, pero wyrd no solamente ocurre en un momento determinado, sino es un contínuo que trasciende tiempo y espacio, lo que en este momento y/o lugar resulta impensable, pudiera ser inevitable en otro sitio y/o tiempo, wyrd es un tejido dinámico, que cambia y actúa de manera constante, cada acción por insignificante que parezca tiene una repercusión en mayor o menor grado en todo el tejido.

Pero wyrd no termina ahí, conjugando modelos teóricos modernos del universo, bien puediese ser multidimensional y ocurrir simultánemanete en distintos planos o “mantos tejidos”, existen un número infinito de probables acomodos o patrones para tejer los hilos, todos estos patrones existentes en algún lugar o en algún pensamiento que no necesariamente “existe” aquí y ahora. El manto tejido de wyrd podría bien recomodarse, o incluso cruzarse y regenerase así mismo de maneras distintas, originando así diferentes planos de realidades distintas, y de algún modo sincronizarse de forma armónica en determinadas circunstancias. Hasta aquí las posibilidades de pensamiento científico y wyrd quedan a reflexión individual.

Wyrd, honor y artes ancestrales.

Wyrd es amoral, las acciones realizadas no son juzgadas como “buenas” o “malas”, sino simplemente son acciones que producen consecuencias. Wyrd no premia, ni limita, ni castiga las acciones; simplemente hace funcionar el mecanismo de causa, decisión y efecto .

Una virtud descrita a lo largo de la literatura germánica es el honor (ar en anglosajón), y mediante este es como principalmente se puede construir y de alguna manera interactuar y guiar en forma consciente al propio orlæg y por ende a wyrd mismo, aquella persona que carezca de honor es incapaz de comprender, ni mucho menos de interactuar en conciencia con wyrd, y por lo tanto estará destinada a navegar a la deriva en el mar de causas, efectos y decisiones que ella misma es incapaz de comprender. Muchas de las antiguas artes de “magia” anglosajona tenían como objetivo precisamente observar de una manera más amplia a wyrd, y con este conocimiento poder “modificar su tendencia” para que se desarrollase de acuerdo a las intencionalidades establecidas por el “sabio” (wicca o witta en lengua anglosajona) que practicaba dichas artes. Ejemplos de ello los encontramos en el galdorcræft (magia de la palabra) y en el eardcræft (magia de la tierra), pero tal vez la más grande arte para conocer y guiar al orlæg y al mismo wyrd sea el runacræft o el arte de la magia rúnica.

Wyrd existe más allá de la materia formada y conocida en Middangeard, existe como energía que crea y destruye a los mundos y a todo el universo, originado del mismo vacio creador del Gin. Wyrd está vivo y vibrando, y produce sus propias melodías y frecuencias que por resonancia armónica son transmitidas y guiadas a lo largo de todo el tejido. No es casualidad que las runas se originen primordialmente como representaciones de sonidos, que ordenados dan forma a los lenguajes que trasmiten las ideas y las intenciones. Hablando en un nivel primordial, las runas son “sonidos” que hacen vibrar los hilos de wyrd y le trasmiten cierta intencionalidad con esa vibración, así como el lenguaje transmite pensamientos entre los que lo hablan.  Las runas son el lenguaje de Wyrd.

La runas se originaron en el sonido y luego se simbolizaron por patrones visuales en los distintos fuþarks germánicos (como el fuþorc por ejemplo). De la misma manera, recientemente el wyrd se ha simbolizado de manera visual, con base en arte tradicional (especulando de nuevo, encontramos un ejemplo en la placa de un escudo encontrado en Sutton Hoo), en lo que actualmente se ha denominado como “la red de wyrd” o wyrdeswebb, cuyos trazos contienen a las runas de todos los fuþarks germánicos conocidos, y a su vez da una idea visual del tejido del wyrd. El Runamann es la persona que comprende el lenguaje de wyrd, de ninguna manera “adivina” el futuro, sino que es capaz de visualizar a wyrd desde un punto de vista de entendimiento, y por lo tanto sabe como actuar con honor ante lo que se presente.

Wyrd oft nereð unfaegne eorl þonne his ellen deah

A menudo wyrd preserva al héroe condenado al fracaso cuando su ánimo prevalece por sobre todo.

Beowulf, líneas 572-573.

Wyrdes Webb - The Web of Wyrd

  • Alaric Albertsson. Travels Through Middle Earth.
  • Brian Banston. The Lost Gods of England.
  • J.R. Clark Hall. A Concise Anglo-Saxon Dictionary.
  • Swain Wodening. Hammer of the Gods: Anglo-Saxon Paganism in Modern Times.
  • The Complete Corpus of Anglo-Saxon Poetry. http://www.sacred-texts.com/neu/ascp/

þawyrdeswegas

Para el año 570 los pueblos anglosajones ya se habían establecido firmemente en la Gran Bretaña, si bien hay algunas inconsistencias históricas acerca de las fechas exactas de las conquistas de los territorios, de manera general con base en la crónica anglosajona, los relatos de Bede y del mismo Gildas, además de compilaciones posteriores contenidas en los Archivos Históricos del Reino Unido se pude recrear el siguiente mapa ilustrativo (click para agrandar).

GranBretaña570